Aprendé a usar una amoladora angular con todas las precauciones.

  • Cuando se coloca el disco se debe comprobar que es adecuado para la máquina. Para ello, hay que tener en cuenta la velocidad máxima de trabajo, así como los diámetros máximos y mínimos.
  • Nunca se deben usar discos de una medida mayor a la admitida por la amoladora, ya que cada uno aguanta un número limitado de revoluciones. Si se instala un disco de 230 mm, que soporta unas 6.500 revoluciones, en una amoladora de 180 mm que alcanza 8.500 revoluciones, se corre el riesgo de que éste se rompa y ocasione un grave accidente.
  • Se debe elejir un grano abrasivo que no ejerza una presión excesiva durante el corte. Hay que rechazar los deteriorados o sin las indicaciones obligatorias sobre grano o velocidad máxima de trabajo, entre otros datos.
  • La carcasa protectora tiene que colocarse de forma que la mano que sujeta la empuñadura quede protegida del disco.
  • Siempre se debe sujetar la amoladora con las dos manos.
  • Todas las superficies de los discos, juntas y platos de sujeción deben estar limpias.
  • Las operaciones de limpieza y mantenimiento se deben realizar con la máquina desconectada de la red eléctrica o de la batería.
  • Siempre hay que verificar que no haya holguras entre eje, accesorio y tuerca.

 

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Precauciones durante el uso

 

  • Cuando se va a empezar el trabajo, no se debe atacar con brusquedad la pieza.
  • En todo momento hay que elegir la velocidad más apropiada en función de la dureza del material.
  • El trabajo se debe realizar de manera continua, con una presión constante sobre la máquina.
  • Hay que evitar que algún cuerpo extraño se introduzca entre la muela y el protector.
  • Si se coloca en la radial un disco nuevo, antes de aplicarlo en el punto de trabajo hay que hacerlo girar en vacío durante un minuto con el protector puesto.
  • No es conveniente fijar la amoladora al banco de trabajo con un sargento, sino que se debe fijar la superficie sobre la que se trabajará. Si no se hace así y la fijación se deteriora o suelta, se perderá el control de la máquina.
  • Si se quiere dar este uso a la amoladora, lo más recomendable es emplear soportes específicos, que garantizarán que no se mueva mientras permanezca encendida y permitirán trabajar con mayor comodidad, aunque no deberá descuidarse la atención.
  • Al terminar el trabajo, se debe esperar a que el disco deje de girar. Después hay que apoyar la máquina en una superficie nivelada.

Cómo utilizar correctamente una cierra circular

La sierra circular,que puede ser de mano o de mesa, es una máquina para aserrar longitudinal o transversalmente madera, metal, plástico u otros materiales. Posee un motor eléctrico que hace girar a gran velocidad una hoja circular. Empleando una hoja adecuada (en cuanto a su dureza y a la forma de sus dientes), una sierra circular portátil puede cortar una amplia variedad de materiales.

Antes de empezar a cortar a lo loco, deberemos tener en cuenta algunos consejos.

En primer lugar, hay que regular la salida del disco de forma que, una vez comenzado el corte, éste no salga más de 3 ó 4 milímetros por debajo de la pieza, para evitar cortar en exceso el banco de trabajo, así como para impedir que la sierra se caliente demasiado.

El ángulo de corte es primordial para piezas que queremos entrelazar. Lo más habitual es realizar cortes completamente rectos, pero en ocasiones necesitaremos hacer ingletes y demás, ya sea por buscar terminaciones distintas o para unir piezas en inglete, dejando todo el exterior visible y sin tener que cubrir zonas.

La pieza que vayamos a cortar con la sierra circular deberá estar suficientemente sujeta por, al menos, sus dos extremos. El objetivo es evitar que se mueva una vez empecemos con el corte, ya que podemos acabar dañándola con el consiguiente gasto innecesario.

 

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También lee: Como usar una sierra caladora

 

Medidas de seguridad al usar la sierra circular

 

Las medidas de seguridad son imprescindibles en este y en cualquier otro trabajo que realicemos de bricolaje. Por ello, deberemos utilizar gafas protectoras y nunca, bajo ningún concepto, quitaremos el protector de la sierra.

Siempre que la sierra circular esté funcionando, deberemos sujetarla con ambas manos, y si tenemos que manipularla de algún modo como, por ejemplo, para cambiar la sierra o ajustarla, lo realizaremos siempre con la máquina desenchufada.

Como vemos, la sierra circular es una herramienta muy práctica y segura, siempre y cuando tengamos en cuenta los puntos que hemos comentado.

Cómo usar una sierra caladora

La sierra caladora es una herramienta eléctrica muy versátil que es útil para cortar formas en varios materiales. Te ayudaremos a elegir la sierra y la hoja que mejor se adaptan a tu proyecto, y a utilizarla de manera más segura y eficiente.

1.Lo primero que debemos hacer es seleccionar la hoja o cuchilla de sierra correcta, la cual debe estar adecuada al tipo de trabajo que queremos hacer. De esta manera la sierra no sufrirá desgastes a destiempo y no correremos riesgos inecesarios.

2.Para trabajar la madera y el metal se puede elegir una sierra de hojas finas para así obtener cortes más limpios, mientras que si se va cortar una madera gruesa y grande será necesario seleccionar una hoja mucho más grande y gruesa. Es muy importante que elijamos la hoja correcta para cada tipo de trabajo ya que si no quedarán cortes indeseados.

3.Después de poner la hoja, se debe encajar y empujar hacia abajo. Se sujeta la madera a una lámina metálica para evitar que se mueva y se comienza a realizar los cortes. Para que la hoja dure más se puede poner aceite en el metal. Así sufrirá menos y se podrá utilizar muchas veces.

4.Entre los cuidados destacamos no cargar en exceso la sierra caladora, así se mantendrá en correcto estado por más tiempo.

Para hacer cortes adecuados, se puede medir y señalar los cortes que se realizarán a la madera o al material con el que se va a trabajar. De esta manera será más rápido y quedará perfecto. Y recuerda leer varias veces el manual de instrucciones de la sierra caladora, así despejarás las dudas.

 

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Consejos

 

Cuando se haga un corte no se debe forzar la sierra caladora.

Al utilizarla la velocidad debe ser constante.

El cable de alimentación debe estar por detrás, así se evitan accidentes.

Al finalizar el trabajo, apaga la sierra caladora y guarda en un lugar seguro.

6 consejos para pintar las paredes de tu casa como una profesional

En el día de hoy te queremos ayudar a pintar las paredes de tu casa de la mejor forma, con estos 6 simples consejos pero de mucha utilidad, las paredes de tu casa quedaran mejor que nunca. Sin mas preambulos, pasemos a los 6 trucos.

Elegir bien la pintura

Tomate tu tiempo para encontrar el tipo de pintura y el tipo de lustre correcto para tu proyecto, aparte de estudiar marcas para encontrar una de buena calidad. La calidad y el tipo de pintura es tan importante como el color para lograr un buen resultado.

Estas confundido con la cantidad de pinturas que hay? Es importante escoger la correcta según la superficie. Te cuento los detalles de que pintura es mejor para cada proyecto en Tipos de pintura

Elegir brochas y rodillos de calidad

Si necesitas nuevas brochas o rodillos, escoge unos de buena calidad. Pregunta en la tienda de pintura cuales son los productos más recomendados. Unas buenas brochas y rodillos cubrirán mejor la superficie, por lo que ahorraras pintura, aparte de lograr un mejor terminado. Aunque tal vez gastes más, tendrás herramientas que podrás usar por varios años.

 

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No pintes en días calurosos o húmedos

 

Claro, a menos que no tengas problema en esperar días a que seque la pintura. Recuerda también abrir las ventanas, no solo para que la superficie seque rápido, pero para ventilar los fuertes olores. Usa pintura baja en VOC’s si quieres una opción con menos químicos y olores. Si no conoces este tipo de pintura, te recomiendo aprender más, ya que es una mejor opción para tu salud. Puedes encontrar los básicos en ¿Que es la pintura baja en VOC’s?

Tener una buena iluminación

Una buena iluminación te ayudara a ver partes que no se hayan cubierto bien de pintura y otros errores, aparte que podrás apreciar mejor el color que escogiste. Abre las ventanas y pinta en el momento del día que este más iluminado. Usa luz artificial cuando sea necesario.

Ciertos trucos de decoración te pueden ayudara a usar la luz del sol al máximo, ya sea mientras estés pintando, o en tu día a día, te los cuento en Tips para aprovechar la luz natural al decorar

Limpiar bien las paredes antes de pintar

Si las paredes están limpias, la pintura se adherirá mejor. Usa una mezcla de agua tibia y jabón de lavar platos. Con una esponja, limpia todas las paredes de arriba a abajo. Deja la superficie secar completamente antes de comenzar a pintar.

Después de pintar también es importante mantener la superficie limpia, para que el color dure más y se aprecie mejor. Te cuento como cuidarlas en Como limpiar paredes y mantenerlas en la mejor condición

Quita todo

Mover los muebles es sentido común, pero también recuerda remover las tapas de luz y manijas de las puertas. Si hay clavos en las paredes, quítalos también. Usa masilla de yeso para cubrir los huecos, lija y limpia el polvo.

Cómo colocar azulejos en el baño de tu casa

Colocar azulejos puede parecer una tarea difícil para alguien que nunca ha intentado hacerlo antes. Sin embargo, es probable que descubras que la tarea más difícil es quitar y volver a colocar el inodoro; todo los demás es muy sencillo. Si bien colocar azulejos en un baño es fácil porque es una habitación pequeña, también puede presentar algunos desafíos, como cortar los azulejos para que encajen en las esquinas o alrededor de los caños. Debes estar preparado para que este trabajo te lleve algunos días, y debes planificar con anticipación si no tienes un baño extra.

 

Instrucciones:

 

Preparar el piso del baño

1.Quita el inodoro del baño. Puedes quitarlo después de cerrar el agua y la llave de paso, y vaciar el agua del tanque. Luego, desconecta la conexión de agua del inodoro. Después, quita las tapas de los tornillos que sostienen el inodoro en el piso, y desatornilla las tuercas con una llave inglesa. Usa una navaja multiusos para cortar la masilla que sella el inodoro al piso. Levanta el inodoro derecho hacia arriba para quitarlo. Luego, coloca un trapo húmedo en el reborde de la abertura para evitar que el gas de las cloacas ingrese en tu hogar. Para más información, visita la guía de eHow que figura en la sección de Recursos.

2.Quita de encima la moldura de zócalo con una espátula. No necesitas quitar el zócalo. Sin embargo, la tabla de refuerzo y el azulejo elevarán tu piso cerca de 3/4 (1,91 cm) pulgadas. Entonces, si crees que el zócalo quedará muy pequeño, puedes quitarlo también.

3.Si también planeas reemplazar el lavabo, debes quitarlo ahora. Si deseas conservarlo, entonces déjalo en su lugar.

4.Quita todo el suelo viejo si es necesario. Puedes encontrar más información sobre cómo quitar distintos tipos de pisos en eHow. Evita quitar pisos de vinilo porque contiene asbestos. Si una gran parte del piso está suelta o levantada, necesitarás quitarla antes de continuar.

5.Hinca los tornillos galvanizados de 2 1/2 pulgadas (6,35 cm) a través del piso dentro de las vigas a intervalos de 8 pulgadas (20,32 cm). Puedes encontrar las vigas perforando un pequeño agujero cerca de la pared. Si la pieza se rompe y queda un espacio hueco, muévete 1 pulgada (2,54 cm) e intenta de nuevo. Las vigas generalmente se encuentran entre 16 y 24 pulgadas (40,64 cm y 60,96 cm) de distancia entre ellas. Esto paso asegurará que el subsuelo y la base estén seguras.

6.Socava por debajo del ribete de la puerta para dejar espacio al suelo elevado. Coloca un pedazo de tabla de refuerzo, un azulejo y dos piezas de cartón al lado de la puerta. Luego, corta y quita el ribete con un serrucho o sierra para jambas.

7.Barre y limpia el piso a fondo. Si dejas el piso de vinilo o de linóleo en su lugar, quita la pintura para quitar los residuos de cera. Usa un decapante de vinilo o linóleo comercial según las instrucciones en la etiqueta.

8.Usa cinta adhesiva para envolver los caños de cobre que pasan por el piso para evitar que la lechada corroa el cobre. También deberías cubrir el pie de la tina, la ducha y el lavabo con cinta de pintor para protegerlos del mortero y la lechada.

9.Quita las secciones sueltas del vinilo y rellena los espacios con mortero de cola, usando la parte plana de la espátula.

 

Instalar la tabla de refuerzo

1.Corta y coloca todas las piezas de la tabla de refuerzo. Deja un espacio entre las tablas. Debes dejar un espacio de algunas pulgadas entre la tabla de refuerzo y la pared. Escalona las tablas de modo que nunca haya 4 esquinas que se encuentren en un solo punto. Puedes hacer cortes derechos con un cuchillo para marcar y hacer esquinas, círculos y curvas con un serrucho para paredes de yeso.

2.Etiqueta las tablas y déjalas a un lado.

3.Pasa la aspiradora por el piso.

4.Mezcla la cola según indique la etiqueta.

5.Esparce la cola sobre el piso. Cubre solo un área suficiente para colocar una pieza de tabla de refuerzo. Espárcela en una sola dirección usando una espátula dentada de 1/4 pulgadas (0,64 cm ) a un ángulo de 45 grados.

6.Atornilla la tabla de refuerzo usando tornillos de 1 1/4 pulgada (3,18 cm). Estos tornillos deben colocarse cada 6 pulgadas (15,24 cm) alrededor de los bordes de la tabla de refuerzo y cada 8 pulgadas (20,32 cm) a lo largo de la superficie de la tabla.

7.Repite los pasos 5 y 6 hasta que hayas colocado todas las tablas de refuerzo.

8.Presiona la cinta de tela sobre las juntas y coloca una cobertura leve de mortero de cola sobre ésta con la parte plana de la espátula.

9.Esparce la cola al ras de la cinta usando la parte plana de la espátula.

10.Remueve raspando las rugosidades con una espátula una vez que la cola esté firme pero no dura. También, arrastra la espátula sobre las cabezas de los tornillos para quitar los bultos y atornilla las que hayan quedado sobresalidas.

 

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Colocar tu azulejo

1.Haz una prueba general para determinar la mejor disposición de tus azulejos. Comienza en el centro y coloca los azulejos hacia afuera. Tu objetivo debe ser tener espacios iguales en las paredes. Sin embargo, debes usar azulejos completos en las entradas, a lo largo de la tina o ducha, porque no hay zócalos que cubran los bordes si no están parejos. Usa los separadores de azulejos para mantenerlos en la distancia correcta entre ellos. Además, no querrás que los azulejos toquen directamente la tina u otros aparatos. Intenta no cortar los azulejos de un ancho menos a 2 pulgadas (5,08 cm). Ajusta el azulejo hasta que cumpla con la mayor parte de estas instrucciones.

2.Cubre un lado de las dos tablas de guía -tablas finas, derechas que son 1 pie (30 cm) más cortas que el largo y ancho del piso- con cinta (para evitar que la cola de mortero se pegue), y luego atorníllalas al piso. Las tablas deben estar cerca de la pared para permitirte colocar todos los azulejos enteros sin tener que quitar tablas de guía. Asegúrate de que las tablas estén derechas y en el ángulo correcto con respecto a las demás.

3.Mezcla el mortero de cola según lo indica la etiqueta. Solo mezcla la cantidad que vas a utilizar durante la siguiente hora.

4.Humedece la tabla de refuerzo con una esponja húmeda para evitar que se seque la cola.

5.Con una espátula, esparce algunos pies de mortero de cola. Éste debe esparcirse con la parte plana de la espátula para distribuirlo por el piso. Luego, peínalo con la parte dentada de la espátula a un ángulo de 45 grados.

6.Coloca los azulejos contra las guías. Usa los separadores entre los azulejos para asegurar que queden de igual ancho.

7.Repite los pasos 3 a 6 hasta que estén colocados los azulejos enteros. Quita el mortero que cola que sobresalga entre los azulejos.

8.Espera a que la cola de endurezca. El tiempo puede variar; revisa las instrucciones en el paquete.

9.Quita las tablas de guía.

10.Corta los azulejos perimetrales y con otros cortes. Si intentas cortar formas extrañas, comienza haciendo una plantilla con cartón. Luego, traza el contorno en el azulejo y córtalo con una cortadora de azulejos o sierra para azulejos húmedos. Para realizar cortes derechos, la mayoría de las ferreterías o tiendas que venden azulejos podrán cortarte los azulejos que necesites si los llevas (y si los compraste en ese lugar). De lo contrario, se pueden cortar los azulejos con una cortadora de azulejos o una sierra para azulejos húmedos. Los cortes curvados pueden hacerse con un alicate para cortar azulejos.

11.Coloca los azulejos cortados y los perimetrales como hiciste en los pasos 3 a 6. Si hay un área muy angosta para tu espátula, aplica mortero de cola en el azulejo en vez de en el piso antes de colocarlo.

 

Preparar la lechada

1.Sujeta una argolla de extensión sobre el reborde del inodoro quitando los tornillos, aplicando una gota de masilla de silicona para calafateo y ajustándola sobre el reborde existente con latones o tornillos de acero inoxidable.

2.Amarra una tira de transición en la entrada.

3.Coloca una varilla de refuerzo en los espacios entre el azulejos y la pared, la tina, la ducha y el lavabo. Esta varilla mantendrá la lechada lejos de estas áreas de modo que puedas calafatearlas más tarde.

4.Espera al menos 24 horas para que se fijen los azulejos y el mortero de cola antes de seguir con el siguiente paso.

 

Colocar la lechada en los azulejos

1.Mezcla la lechada según se indique en las instrucciones de modo que la consistencia sea similar a la de un puré de patatas.

2.Sumerge la talocha en agua y úsala para aplicar la lechada al piso.

3.Usa la talocha para presionar la lechada en las juntas de modo que ésta alcance el piso. Mueve la talocha en diagonal desde las juntas.

4.Sosteniendo la talocha a un ángulo de 45 grados, quita la lechada excedente.

5.Suavemente, quita la lechada de la superficie del azulejo con una esponja húmeda; ten cuidado de no quitarla de las juntas. Si la esponja quita la lechada, espera unos minutos e intenta de nuevo. Enjuaga la esponja a menudo.

6.Enjuaga el piso una segunda vez con esponja y agua. Seca los azulejos con un tejido de rizo seco.

7.Quita la varilla de refuerzo y calafatea las juntas después de dejar que la lechada se cure durante toda la noche.

8.Reemplaza el inodoro, los zócalos (si es necesario), la moldura del zócalo y cualquier otra cosa que hayas quitado del cuarto de baño.

9.Luego de algunos días, sella el azulejo con un sellador para lechada.

Pintá tu casa en 13 pasos

Cada cierto tiempo, las paredes de casa nos piden una mano de pintura, pero no siempre estamos dispuestos a contratar a un pintor, sino que a veces nos atrevemos a hacerlo nosotros mismos. Pintar tu casa es una tarea sencilla si eres pulcro y organizado desde el principio. No importa que pierdas unas horas con los preparativos; a la larga ganarás tiempo y tranquilidad.

Necesitarás:

Plásticos, papel de periódico, cinta de carrocero, masa reparadora de pared, espátula, lija, pintura, rodillo y extensión, brochas, bandeja, trapos.

 

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Instrucciones:

 

1.Compra una pintura de buena calidad. Te ahorrarás mucho trabajo si adquieres una pintura monocapa (de una sola capa). Compra un rodillo específico en función del tipo de pared: si es lisa o con gotelé.

2.Compra pintura de sobras o escoge una marca y un tono que puedas encontrar en el mercado. Es aconsejable guardar una muestra para futuros imprevistos.

3.Libera espacio. Aparta todos los muebles de la pared y tápalos con un plástico para protegerlos del polvo y la pintura. Limpia la zona que vas a pintar.

4.Protege zócalos y marcos. Forra los rodapiés, los marcos de las puertas y los enchufes con cinta de carrocero (cinta de papel) y periódicos o plásticos. De esta manera podrás pintar cómodamente sin preocuparte por ensuciar el suelo y los marcos, y te asegurarás unos bordes perfectos.

5.Restaura las imperfecciones con masa para pared y una espátula. Una vez seca, lija la zona reparada con una lija muy fina hasta que quede lisa.

6.Remueve la pintura hasta que la mezcla quede homogénea, como un yogurt espeso. Escurre bien la pintura para que no gotee y quede uniforme, y aplícala moviendo el rodillo de arriba a abajo en trazos largos.

7.Empieza siempre por el techo. Así podrás tapar las gotas de pintura que puedas arrojar sobre la pared.

8.Antes de pintar el techo, pinta las esquinas, los bordes y las zonas reparadas con una brocha.

9.Pinta el techo utilizando un rodillo con una extensión regulable que te permita llegar a las zonas más altas cómodamente.

10.Pinta las paredes mediante el mismo procedimiento.

11.Retira la cinta antes de que se seque la pintura para que no salte al quitarla.

12.Adopta una postura cómoda y ves haciendo descansos. Recuerda que si vas a pintar toda la casa, te llevará unos días.

13. Deja ventilar el hambiente una ves terminado el trabajo.

Cual es el mejor colchón para descansar como un bebé

La calidad del sueño determina de manera fundamental la energía con la que enfrentamos el día. Dormir en un buen colchón resulta clave para lograr un descanso adecuado para nuestra salud y para evitar dolores de espalda.

Cuando nos disponemos a comprar un nuevo colchón encontramos una variedad tan grande de modelos que, a menudo, resulta difícil elegir. Es importante tener en cuenta su composición y valorar factores como el peso, la estatura, la postura habitual en la que dormimos…

Hasta hace bien poco, era habitual escuchar que los colchones firmes eran los mejores. Sin embargo, con el paso de los años se ha comprobado que el colchón más adecuado es el que se adapta al cuerpo humano, ya que solo de esta forma se puede conseguir una total relajación de los músculos y la espina dorsal puede permanecer recta durante el sueño.

Si te estás planteando adquirir un colchón nuevo y no tienes ni idea de qué debe tener para brindarte un buen descanso, sigue leyendo.

 

La relación entre un buen colchón y un buen descanso

 

Pasamos una tercera parte de nuestra vida durmiendo y la energía y la vitalidad que presentamos en nuestro día a día tienen una relación muy directa con el número de horas de sueño y la calidad de nuestro descanso.

Las estadísticas nos dicen que, en este aspecto, los españoles no tenemos mucho cuidado, ya que somos los europeos que dormimos en colchones más viejos y, además, quiénes más tardamos en cambiarlos: una media de 12,6 años, mientras que los expertos recomiendan cambiar el colchón cada 10 años.

Si tu colchón ya ha superado la década, no pongas en riesgo tu salud. Quizás tu situación actual no te permita comprar ahora mismo un colchón, pero en ese caso dispones de la opción de pedir un préstamo personal a medida, que se adapte a tus necesidades y te permita devolver el dinero en cómodos plazos de hasta 48 meses, sin papeleos ni gastos ocultos.

 

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Las características de un buen colchón

 

Existen dos parámetros clave que debemos valorar a la hora de elegir un buen colchón: la elasticidad y la firmeza que presenta. Para disfrutar de un buen descanso lo ideal es que la superficie del colchón no sea demasiado rígida, de manera que pueda adaptarse a la forma de la columna vertebral, y que conserve un punto óptimo de elasticidad, que evite dolores de cuello y de cervicales. Un colchón adecuado tiene que respetar la curvatura natural de la columna cuando duermas boca arriba y mantenerla alineada cuando descanses recostado de lado.

Además, el material que compone el colchón es un aspecto determinante. Hoy en día encontramos una gran variedad: colchones de muelles, colchones de espuma, colchones de látex, colchones viscoelásticos, colchones de agua…

A continuación pasamos a explicar las principales características que presenta cada tipo, para que puedas averiguar cuál se adapta mejor a ti y a tus necesidades.

 

Colchón de muelles: Es el tipo de colchón más común y más vendido hasta la fecha. Se compone de un sistema de muelles forrado con varias capas de tejido acolchado. Presenta bastante elasticidad y un gran nivel de transpiración, por lo que suelen ser una buena opción para aquellas personas que sudan mucho. Sin embargo, los muelles van cediendo con el tiempo y perdiendo sus propiedades. Es habitual que, con el paso de los años, se hundan en el centro, favoreciendo posturas incorrectas y posibles dolores de espalda. Si te decides por un colchón de este estilo debes valorar el tipo de acero de los muelles, el calibre del alambre empleado, el número de muelles y buscar un acolchado de calidad y un buen tapizado. Los colchones de muelles independientes son bastante económicos: un colchón de aproximadamente 90 x 190 cm cuesta una media de 200 euros.

Colchón de espuma: Los colchones de espuma presentan diferentes tipos de firmeza en función de la densidad de la espuma con la que esté fabricado. Los más comunes son los colchones de espuma de poliuretano, un material mullido y ligero que cuenta con más inconvenientes que ventajas: no regula bien la temperatura, pierde firmeza con el uso y presenta un mal envejecimiento. Puede ser una alternativa económica para equipar las camas de una habitación de invitados o de una residencia de vacaciones, pero no es muy recomendable para el descanso habitual. Los precios de estos colchones varían en función de la densidad. Los más corrientes son los de gomaespuma.

Colchón de látex: El colchón de látex combina elasticidad y firmeza a partes iguales. Envejecen muy bien, son antialérgicos y transpirables, y facilitan la circulación sanguínea porque no crean puntos duros. Pueden estar hechos de látex natural o de látex sintético, o bien combinar ambos materiales. Los expertos recomiendan de manera especial esta última tipología para conseguir el soporte idóneo para un buen descanso diario.

Colchón viscoelástico: La espuma viscoelástica es un material de última generación que, durante mucho tiempo, se empleó exclusivamente para uso terapéutico, para el descanso de aquellas personas que pasaban por largos periodos de convalecencia. Sus principales características son la firmeza, la resistencia, la termosensibilidad y la reacción ante la presión. De esta manera, el colchón viscoelástico se adapta muy bien a las curvas del cuerpo y a la postura de la columna vertebral, creando un molde perfecto. Es ideal para personas con lesiones en la columna, puesto que reacciona a la temperatura corporal y mantiene la posición natural de la espalda.

Colchón de agua: Es el tipo de colchón más pesado y el que necesita una mayor y más cuidadosa conservación. Permite una buena adaptación del cuerpo a la hora de dormir, pero resulta bastante incómodo para las personas que se mueven mucho a lo largo de la noche y para quienes están acostumbrados a dormir boca abajo. Uno de sus principales inconvenientes, especialmente en los meses de invierno, es su frialdad, y el hecho de que no están indicados para dormir en pareja.

Aprendé a barnizar como un profesional

Los muebles antiguos de madera, por lo general, suelen estar barnizados. Sin embargo, con el paso de los años, puede que el mueble haya perdido parte del brillo o, simplemente, queramos cambiar el estilo del mismo, pintándolo de otro color u obteniendo un diseño más actual en acabados mate. Por ello, aunque muchos de vosotros tendréis más que dominado este tipo de trabajos, vamos a anotar algunas claves para pintar muebles barnizados, para todos los lectores que nunca se hayan enfrentado a este proceso.

Lo cierto es que, en realidad, es mucho más sencillo de lo que pudiera parecer.

 

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Aprende a  barnizar paso a paso:

 

  1. Antes de barnizar, retira el acabado antiguo

Si el mueble que vas a barnizar tiene un acabado antiguo previo, ya sea pintado o barnizado, tendrás que decaparlo utilizando un quitapinturas, pistola de calor o lijando.

Hay varios métodos para realizar esta parte de la restauración o reciclaje de la pieza en la que trabajes.

Para que tu mueble luzca un aspecto espléndido es muy importante que retires todos los restos de pintura o laca anteriores.

  1. Si es de madera en crudo, lija bien antes de barnizar

Si has comprado tu mueble nuevo, hecho de madera en crudo, tendrás que lijarlo muy bien. Aunque de acabados normalmente refinados, estos muebles que vienen sin terminación alguna suelen tener asperezas al tacto, producto del pelo de la madera y, a veces, alguna astilla levantada que afeará la terminación.

Recuerda que cuando lijes debes hacerlo con suavidad y siguiendo la veta de la madera.

Para superficies grandes y lisas, opta por una lijadora eléctrica, si puedes. Te facilitará enormemente el trabajo.

  1. Teñir para dar color o elegir un barniz con el tono deseado

Hay diversas formas de dar color a un mueble que va a ser barnizado:

Teñir la madera con alguno de los tintes que existen en el mercado o hacerlos en casa. Esto permite una gran variedad de colores.

Tienes también barnices de muchos tonos, desde los transparentes, para aplicar después de teñir el mueble, pasando por todos los de la madera, desde el más claro como el haya a los más oscuros (roble, cerezo, caoba, wengé).

Encuentras, también, barnices de inspiración decorativa, con acabados metálicos, por ejemplo.

  1. Teñir para dar color o elegir un barniz con el tono deseado

Hay diversas formas de dar color a un mueble que va a ser barnizado:

Teñir la madera con alguno de los tintes que existen en el mercado o hacerlos en casa. Esto permite una gran variedad de colores.

Tienes también barnices de muchos tonos, desde los transparentes, para aplicar después de teñir el mueble, pasando por todos los de la madera, desde el más claro como el haya a los más oscuros (roble, cerezo, caoba, wengé).

Encuentras, también, barnices de inspiración decorativa, con acabados metálicos, por ejemplo.

 

  1. Aplicar tapaporos y barniz para un acabado más profesional

Después de teñir el mueble aplica una mano de tapaporos o barniz sellador. Es un paso importante porque impedirá que la madera del mueble absorba demasiado barniz y quede con irregularidades de color.

Los barnices selladores deben tener el mismo tipo de diluyente que el barniz que vayas a utilizar: al agua, al disolvente, nitrocelulósicos o de poliuretano. Cuando el tapaporos seque, lija suavemente para quitar las impurezas o defectos que hayan quedado.

Es momento de dar la primera mano de barniz. Usa una paletina o brocha suave, que no deje marcas, dando pasadas largas que no se superpongan entre sí, siguiendo la veta de la madera.

No cargues en exceso la brocha y procura que el barniz quede extendido por igual.

Espera a que seque, lija de nuevo retirando el polvo para que no queden imperfecciones (muy visibles con el barniz) y aplica otra capa.

Deja secar durante 24 horas y lija de nuevo.

 

  1. Acabado y protección del barnizado

Tras el último lijado, y después de limpiar muy bien el polvo que pudiera quedar, es momento de dar un acabado especial, si es lo que quieres. Estarcir el mueble o patinarlo, por ejemplo.

En caso contrario, puedes aplicar ya una mano de cera incolora, que protegerá el barniz de arañazos y marcas.

Deja que la cera seque perfectamente y, luego, pule con una muñequilla o un paño de algodón. Quedará un brillo satinado muy bonito.

 

Consejos:

 

Si el mueble es una mesita, una mesa más grande o un escritorio o una superficie a la que vayas a dar un uso intenso, compra un cristal a medida para darle una protección adicional.

Cuida los pomos y tiradores. Nueva terminación y nuevos pomos darán una apariencia totalmente diferente a tu mueble.