Estufa a gas o eléctrica ¿cuál elegir?

¿Qué es mejor, tener una estufa a gas o eléctrica? En realidad no es que una sea mejor que otra. Simplemente son distintas, y tienen sus particularidades. Por eso en este artículo queremos comparar ambos sistemas de calefacción y ver sus diferencias, con sus ventajas e inconvenientes. Elegir después entre uno y otro lo dejamos a tu elección.

La estufa a gas produce vapor, de modo que se puede condensar el agua en paredes y techos, además de en los cristales. Las estufas eléctricas no emiten este vapor, sino que generan calor seco sin combustión. Si las paredes presentan humedades no es como consecuencia de la calefacción.

La combustión de gas genera anhídrido carbónico, por lo que debe haber una buena ventilación en la estancia para evitar la acumulación de este gas venenoso. Una cantidad excesiva de anhídrido carbónico puede producir asfixia. Las estufas eléctricas tampoco emiten gas, de modo que se pueden utilizar en espacios cerrados que no tengan una buena ventilación.

La estufa eléctrica es más barata que la estufa a gas, como norma general. Sin embargo, el consumo eléctrico es mayor, de modo que a la larga pueden ser más costosas que una estufa de gas. Una estufa eléctrica de 1000 vatios tiene un consumo equivalente a 18 bombillas incandescentes de 60 vatios encendidas a la vez.

Las estufas eléctricas empiezan a calentare de inmediato, al igual que las de gas. Pero las primeras necesitan más tiempo para que el calor se note más allá de la estufa, mientras que las de gas generan calor desde el momento en que se encienden.

estufa a gas

Vamos entendiendo lo mejor y lo peor de la estufa a gas y la eléctrica. Sigamos analizando.

La estufa a gas puede funcionar de forma autónoma, de manera que se puede llevar a lugares en los que no haya electricidad. Por contra, las estufas eléctricas necesitan tener cerca una toma de corriente para funcionar, pues de otro modo no sirven.

Otra diferencia notable tiene que ver con la forma en la que emiten calor cada una de las estufas. Las estufas eléctricas lo hacen por radiación, es decir, que el calor se va extendiendo a medida que el aire alrededor de la estufa se calienta. Las estufas de gas emiten fugo directo, lo cual también calienta el aire, pero más deprisa que las eléctricas. En cualquiera de los casos, no conviene acercarse demasiado para no quemarse, aunque con las estufas de gas hay más probabilidades de que algo se prenda fuego si está demasiado cerca.

Las estufas que funcionan por electricidad, al no tener una llama, no corren el peligro de apagarse por una corriente de aire. Las de gas sí pueden sufrir este problema, a lo que se añade el hecho de que el gas seguirá saliendo, lo cual puede intoxicar a quienes están dentro de la estancia. Por ello conviene no dejar nunca sin vigilancia una estufa de gas, y asegurarse de que la llama es uniforme.

Ahora que hemos visto las diferencias entre ambos sistemas, tanto para bien como para mal, es el momento de decidirse por una estufa a gas o una eléctrica. ¿Con cuál te quedas?

Consejos para elegir los muebles del baño

Si se desea reformar este cuarto es importante tener en cuenta estos consejos para elegir los muebles del baño y, además, los siguientes  aspectos funcionales como de estilo y diseño. Para transformar el cuarto de baño en un espacio integrado y confortable, es importante acertar en la elección de todos sus complementos. Uno de ellos es el mueble del baño.

A continuación encontrarás los aspectos más importantes a tener en cuenta en la elección de un mueble nuevo.

  1. Medidas
  2. Almacenamiento
  3. Color

Las medidas

Se tendrá en cuenta el ancho, el alto y el fondo a la hora de elegir los muebles del baño.

– El ancho del mueble: Es imprescindible medir con un metro el ancho máximo disponible para ubicar el mueble. Una vez colocado no debe molestar al abrir la puerta ni obstaculizar el uso de otros elementos del baño como el bidé, el inodoro o la ducha. Las medidas de ancho más habituales son de 600 hasta 1000 mm. Se pueden elegir diferencias de 10 centímetros que permiten ajustarse al máximo al espacio disponible.

– El fondo del mueble del baño: Es también necesario saber el fondo disponible para ubicar el mueble. El fondo más habitual utilizado en los muebles de baño es de 45 cm. Hay modelos desde 35 cm y hasta 50 cm. Los muebles de 35 cm pueden ser de ayuda si se quiere ganar algo de espacio en el baño, mientras que los de 50 cm proporcionan mayor espacio de almacenamiento en los cajones.

– La altura del mueble del baño: Es una variable importante sólo cuando se trata de muebles suspendidos. Se debe determinar la altura a la que se coloca el mueble para que sea de cómodo uso. Si dispones de grifería empotrada en la pared, asegúrate de que el mueble quede a la medida adecuada para que el  agua no salpique cuando la utilicemos. Si el mueble no va suspendido, la altura viene determinada por el fabricante.

muebles del baño

Esperemos que ya vaya teniendo idea de qué muebles del baño elegir, sigamos.

Almacenamiento

Si quieres disponer de cajones espaciosos, te sugerimos un mueble con uno o dos cajones. Si prefieres pequeños espacios, elige un mueble con más compartimentos: perderás capacidad de almacenamiento pero tendrás más posibilidades de clasificar lo quieras. Esto es clave a la hora de elegir los muebles del baño.

Color

Hay muchos fabricantes que ofrecen una amplia variedad de colores: blanco, gris, negro, wengué, azul, roble, acacia, etc. A la hora de elegir hay que tener en cuenta el color del azulejo o pintura de la pared y decidir si se quiere que el mueble destaque más o menos en el cuarto de baño.

Ya tenés varias nociones importantes a la hora de elegir los muebles del baño. Ahora queda a tu gusto.

Ventanas de madera o aluminio ¿Cuál elegir?

Elegir entre ventanas de madera o aluminio es una de las grandes dudas que te pueden surgir si estás pensando en reformar tu casa o parte de ella. Ya sea que contrates a alguien o te encargues de la mano de obra vos mismo, siempre es bueno interiorizarse en el tema para no depender del consejo de otro, y es que cada uno puede tener una opinión diferente de las cosas.

Para eso estamos acá, para traerte información sobre las dos opciones entre las que tendrás que elegir. Una buena mano para que a la hora de decidir entre ventanas de madera o aluminio, tu elección sea segura.

Las ventanas de madera pueden estar hechas de muchos tipos de madera, y es esa una de las ventajas que tienen, su versatilidad. Ahora bien esto se acota si tenemos en cuenta que la gran mayoría de ellas estarán a la intemperie, sin cobertura alguna. Las diferentes variables del clima, desde la lluvia hasta la humedad, pueden perjudicar su estado y por eso siempre tendremos que apostar a que la calidad de la madera sea lo más alta posible. Sumado al gasto que esto conlleva, también hay que sumar los posibles futuros costos de mantenimiento y reparación.

Esto puede resultar algo excedido del presupuesto, pero también hay que tener en cuenta que existen opciones de ventanas de madera enchapadas en aluminio o algún otro metal que las hacen más resistentes y duraderas.

Obviamente tu preferencia también estará ligada a la estética y estilo de tu casa, pero si te gusta llegar y disfrutar del calor del hogar en invierno, la madera mantiene mucho más la temperatura en los interiores. En este aspecto es la mejor opción ante todas las alternativas del mercado.

También, y no es un dato menor, las ventanas de madera aíslan mucho más los ruidos del exterior. Entonces ayudan a mantener mucho más el clima y la tranquilidad que quieras tener bajo tu techo.

Ahora vamos a la segunda opción, para que tengas un amplio panorama y puedas elegir entre ventanas de madera o aluminio.

Las ventanas de aluminio son, por lejos, las más compradas del mercado debido a sus bajos precios en relación a la calidad. Son de un material más liviano, económico tanto por su bajo costo como por no requerir posterior mantenimiento.

Claro que también tienen sus desventajas. A diferencia de las anteriores, las ventanas de aluminio no poseen capacidad para servir de aislante térmico o sonoro. Ya sea que haga frío, calor o que haya ruidos molestos en el exterior, no podrás evitar que afecten tu hogar.

Las ventanas de aluminio tienen sus ventajas y desventajas, pero en cuanto lo estético posiblemente correspondan más al estilo moderno que hoy buscan la mayoría de las personas.

Ahora sí, ya tenés todo lo que necesitás para tomar tu propia decisión sobre elegir entre ventanas de madera o aluminio, teniendo en cuenta como querés mantener el interior de tu hogar tanto en clima, como en lo estético.

Cómo decorar un monoambiente

Hoy en día es muy común mudarse a espacios pequeños. Si estás en eso acá te vamos a dar unos tips que te pueden servir para saber cómo decorar un monoambiente.

La falta de espacio suele ser un gran problema para quien no sabe cómo administrarlo. Incluso en muchos casos es razón para impedir que la gente se mude sola porque creen que no podrán aceptar un lugar tan chico. Pero todo se trata, simplemente, de saber qué hacer dentro de él.

El monoambiente es la opción más elegida por los jóvenes solteros de hoy en día y por eso la mayoría suelen tener una temática juvenil. Es clave dentro de ellos mantener el orden, un mueble fuera de lugar, un objeto mal ubicado puede corromper con el equilibrio y crear un ambiente no tan agradable, y eso es lo que queremos impedir.

Los pequeños lugares además son más cálidos y con esta simple serie de pasos podrá aportarle todo el estilo que quieras y aprovechar al máximo cada metro.

Dividir el espacio con sencillez: Evitar las paredes que generen grandes cortes, crear los diferentes espacios, es decir, el orden con la ubicación de los diferentes muebles.

Organiza las zonas de trabajo: Que sean zonas en las que no vas a hacer algo que te agrade del todo no quiere decir que las tenés que dejar de lado, al contrario, transformalas en lugares agradables para que trabajar en ellas no sea un pesar.

¿Todo bien hasta acá? Todavía tenemos más consejos sobre cómo decorar un monoambiente.

Las zonas de descanso: El mejor de los casos es comprar un sofá cama, pero en caso de que no lo quieras así podés hacer una tarima para la cama o tomar solo la parte de arriba de una marinera y desmotar la de abajo. Esto te permitirá colocar muebles y estanterías en el espacio que ahorraste.

Almacenamiento: Los muebles tienen que tener la mayor cantidad de cajones y puertas posible. Cuanto más puedas almacenar en ellas mejor. La clave está en desalojar el espacio al máximo posible.

Iluminar el lugar: Ya sea con mucha luz natural o artificial, es clave que el lugar tenga buena iluminación. Los colores claros la favorecen y el conjunto le dará ilusión de más espacio al ambiente.

Busca ejemplos visuales: Internet está lleno de imágenes de todo tipo, los ejemplos que puedas encontrar sobre monoambientes por lo general serán de los que se encuentren bien decorados y organizados, inspirarse en casos ejemplares siempre es bueno.

Ahora ya tenés todos los tips que necesitas para saber cómo decorar un monoambiente. No más excusas para no mudarte o para que tu departamento esté desordenado.